John Fogerty vuelve a Fantasy, en lo que parece un final feliz para una larga y amarga historia. Si hay alguien que no lo sepa Fogerty fue el líder, voz y compositor de prácticamente todos los temas de Creedence Clearwater Revival, banda norteamericana de rock de fines de los sesenta. Poco después de sacar su primer disco, el grupo se vio súbitamente envuelto en el éxito comercial y todo lo que eso conlleva. Hombre fuerte, Fogerty en alguna parte relata sin ambages que en ese momento se encontraban grabando el segundo disco y todos querían más participación y todo eso, mientras él llegó a la conclusión que el disco tenía que ser exitoso a como diera lugar, pues no podían correr el riesgo de “volver al lavado de autos”. Lo único que importaba era asegurar el éxito, todas las demás demandas de crecimiento personal y esas tonteras eran secundarias: no importaba quién hiciera las cosas, tenían que ser hechas lo mejor posible. Y el que las podía hacer mejor era él. Así de simple. Así lo planteó y así fueron las cosas. Evidentemente el comportamiento no parece particularmente social o maduro, pero resulta difícil discutir el tremendo éxito de sus siguientes álbumes. Esa misma visión acerca de la necesidad de tener éxito se refleja en una de las más bellas composiciones del grupo, “Lodi”, donde el cantante expresa como ningún otro el horror ante la posibilidad de tener que regresar al pueblo natal con la cola entre las piernas, algo que cualquier provinciano emigrado conoce muy bien. Luego de seis álbumes y tres años de éxito las tensiones internas se hicieron insostenibles y el grupo se disolvió. En un acuerdo del que más tarde se arrepentiría amargamente, John compró su libertad contractual cediendo los derechos de todas sus composiciones con el grupo al sello Fantasy. Probablemente se sentía seguro de su capacidad de generar nuevos temas y continuar su exitosa carrera sin contratiempos, pero las cosas no fueron tan sencillas. ¿Habrá habido manos negras? Nunca lo sabremos, de todos modos Fogerty cada cierto tiempo nos ha vuelto a deleitar con buenos nuevos discos, como Centerfield, Blue Moon Swamp o el registro en vivo Premonition. Recién ahora el sitio http://www.billboard.com/ informa que el hombre vuelve al sello que lo vio nacer, aunque debe aclararse que el sello cambió de propiedad y ya no pertenece al señor Saul Zaentz, que habría inspirado los temas “Mr. Greed” (Sr. Avaricia) y “Zantz Kan’t Danz”, sobre un cerdito que no baila pero roba tu dinero. ¿Será un final feliz, o sólo un capítulo más de la historia? ¿Fue Fogerty efectivamente estafado, o es él el intratable? Hay que reconocer que no ayuda a su imagen la pelea que tiene con Stu Cook y Doug Clifford por el nombre de la banda y su negativa a tocar juntos cuando CCR fue introducido al Salón de la Fama. Sus seguidores esperamos que encuentre la tranquilidad que le permita regalar al mundo nuevas composiciones de calidad, aunque está claro que nunca podría haber creado todo ese material si su carácter no fuera como es. Ídolo, de todas maneras.
Wednesday, September 14, 2005
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- Name: Javier
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Ingeniero civil en transportes, especialista en análisis de demanda y evaluación de proyectos. Chileno, nacido en 1968.
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