Debate presidencial en la tele. No pensé que fuera a cambiar nada, sin embargo tuvo efectos en mi intención de voto. De hecho es un poco más profundo que eso, lo que pasó fue que me di cuenta de algunas cosas acerca de mi mismo, el debate fue absolutamente epifánico. Pude observarme desde afuera en una especie de desdoblamiento místico, y notar que algunas cosas han cambiado. Cambia, todo cambia, como cantan en las micros (y seguirán cantando según dice en la tele el Willy). Por algún tiempo me definí como un liberal de centro derecha. Porque no creo en las comunidades, y me parecía que ser un liberal de izquierda era un poco contradictorio, que los socialismos no tienen mucho que ver con las libertades individuales, que son mi máxima aspiración. En ese sentido, me interesa que Piñera le gane a Lavín. Pero con el tiempo me he ido dando cuenta que en esa expresión “liberal de centro derecha” se ha ido acentuando cada vez más la parte liberal y pierde fuerza lo de centro derecha. En realidad ya no estoy seguro si soy de izquierda de derecha, lo único que tengo claro es que soy liberal. Y al ver el debate pude constatar con sorpresa que no sintonizo en casi nada con el discurso de Piñera. Ya no creo en esas cosas, así de simple. Y cuando lo veo invocar a su dios con precisión helvética cada dos minutos, y leo las entrevistas del mercurio donde se las arregla para insertar una cita bíblica cada tres párrafos encuentro todo tan transparente que me asombro. No es mi anticlericalismo, es que todo se ve tan calculado que uno no puede dejar de preguntarse qué cree esta gente. Lavín, está bien que se golpee el pecho, al menos es consistente y nunca lo tomé en serio como para darle mi voto. Pero Piñera se me cayó. Es cierto, todavía preferiría que su sector le ganara a la derecha más extrema. Pero en realidad ya no es asunto mío. Ahora mi única duda es si tiene sentido votar por Hirsch o si es mejor preocuparse de que la Michelle gane en primera vuelta. Igual es raro darse cuenta que uno está más a la izquierda de lo que pensaba, ciertamente más que antes. Pero después de todo yo soy el que el año pasado pensaba seriamente en irse a vivir a México. Cosa que no está del todo descartada, aunque cada vez me gusta más Argentina. En fin, ya veremos. Por ahora, trabajar para pagar las deudas, votar por alguien y esperar con paciencia cómo se resuelven las cosas. Al menos el panorama político no es tan horroroso, en algún momento de este año pareció que la elección iba a ser entre la Alvear y Lavín. Y ése era un país en el que no me interesaba vivir, claramente.
Saturday, October 22, 2005
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- Name: Javier
- Location: Chile
Ingeniero civil en transportes, especialista en análisis de demanda y evaluación de proyectos. Chileno, nacido en 1968.
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