Wednesday, November 30, 2005
Lo que el héroe hace, en cuanto que hace eso y no otra cosa, en tal momento y no en otro, queda sujeto a valoración dudosa y frecuentemente a denigración; pero la rabiosa perfección con que lo hace -su heroísmo- está más allá de cualquier apreciación contingente. Claro que también para apreciar el heroísmo, más allá de sus resultados prácticos y del servicio civil que encierra, hace falta gusto, como para casi todo. Y no olvidemos el diagnóstico del budista Getsudo: “Donde hay una hazaña inmortal, el asno sólo oye truenos.” (Fernando Savater, La tarea del héroe)
Tuesday, November 29, 2005
“En el deporte de alto rendimiento el deportista ha perdido su libertad y, por consiguiente, deja de ser creativo y se tiene que someter a un sistema. El tema es que, al igual que en otros órdenes de la vida, el creativo molesta, no se acomoda al grupo porque quiere su libertad.” (Dr. Carlos D’Angelo, Coordinador del área de prevención y control antidopaje de la Secretaría de Deportes de la Nación Argentina, citado en artículo “Argentina y la sombra del dopaje”, Revista Triunfo semana del 22 al 28 de noviembre de 2005, original de La Nación de Buenos Aires)
Monday, November 28, 2005
“El budismo desafía la visión del sentido común sobre la realidad, o quizás debo decir que el budismo desafía nuestra creencia en el punto de vista basado en el sentido común. El budismo afirma que la visión del sentido común es sólo eso: un punto de vista, una forma de pensar o comprender. Puede ser útil y eficiente, pero no siempre es confiable, y no es la realidad en sí. El cuerpo y la mente no son dos sustancias sino una. La humanidad y la naturaleza son sólo dos caras de una misma cosa. Esa cosa es la realidad. Aquella cosa es la situación real de nuestras vidas, el gran universo mismo.
(...)
P: ¿Debemos rechazar el sentido común?
R: No, no lo creo. A veces el sentido común es preciso y verdadero. A veces es distorsionado y falso. Las visiones del sentido común sobre la realidad son producto de nuestra historia y tradiciones, tanto de la historia de nuestra sociedad como de la personal. Nuestra comprensión del mundo tiene su base cultural y también está influida por las experiencias en el mundo. Comenzamos a conocer la visión existente de la realidad en cuanto nacemos. A medida que crecemos, esta visión prevaleciente se vuelve más y más familiar; nuestros pensamientos y percepciones se arraigan en los modelos establecidos, nuestras respuestas hacia el mundo se vuelven rígidas y predecibles. Empezamos a ver las cosas en formas habituales en vez de tal como son directa y simplemente. Por lo tanto, debemos reconocer que nuestras visiones de sentido común son limitadas y, algunas veces, interpretaciones distorsionadas de la realidad. No necesitamos rechazarlas, pero debemos comprender que pueden ser no muy confiables.”
(Gudo Wafu Nishijima, Encontrar al verdadero dragón)
(...)
P: ¿Debemos rechazar el sentido común?
R: No, no lo creo. A veces el sentido común es preciso y verdadero. A veces es distorsionado y falso. Las visiones del sentido común sobre la realidad son producto de nuestra historia y tradiciones, tanto de la historia de nuestra sociedad como de la personal. Nuestra comprensión del mundo tiene su base cultural y también está influida por las experiencias en el mundo. Comenzamos a conocer la visión existente de la realidad en cuanto nacemos. A medida que crecemos, esta visión prevaleciente se vuelve más y más familiar; nuestros pensamientos y percepciones se arraigan en los modelos establecidos, nuestras respuestas hacia el mundo se vuelven rígidas y predecibles. Empezamos a ver las cosas en formas habituales en vez de tal como son directa y simplemente. Por lo tanto, debemos reconocer que nuestras visiones de sentido común son limitadas y, algunas veces, interpretaciones distorsionadas de la realidad. No necesitamos rechazarlas, pero debemos comprender que pueden ser no muy confiables.”
(Gudo Wafu Nishijima, Encontrar al verdadero dragón)
Saturday, November 26, 2005
Friday, November 25, 2005
“(…) Pero por otra parte hay un temor social frente al individuo que parece necesitar menos asistencia de la compañía de socorros mutuos que es la comunidad; si la solidaridad es a fin de cuentas una forma de asegurarse protección y ayuda, quien se presente como casi invulnerable y se valga por sí mismo en mayor medida que los demás sólo será solidario si le da la gana y en la forma que prefiera: será difícil hacerle chantaje para que limite el vuelo de sus apetencias al término medio aceptado como socialmente seguro. Hay algo de inequívocamente heroico en desafiar a los poderes establecidos y en no respetar las posiciones de privilegio consolidadas: incluso hay mucho de heroico en perderle el respeto a las leyes vigentes.” (Fernando Savater, La Tarea del Héroe, pp. 191 –192)
Thursday, November 24, 2005
“Noble es, en general, todo espíritu que posee el don de transformar el negocio más nimio y el objeto más pequeño en un infinito, por el modo de tratarlo. Noble es toda forma que imprime el sello de la independencia a lo que por su naturaleza es un simple medio para otra cosa. Un espíritu noble no se contenta con ser libre: tiene que poner en libertad a lo que le rodea, aún a lo inanimado.” (Schiller)
Wednesday, November 23, 2005
¿Bukowski? ¿Qué sentido tiene que un chileno se interese en Bukowski, siendo que tenemos a Lihn, grande entre los grandes y maldito entre los malditos? Sin embargo no se puede dejar de agradecer el ánimo que suele entregar Buk en poemas como éste. Salud.
Los mejores de la raza.
No hay nada que
discutir
no hay nada que
recordar
no hay nada que
olvidar
es triste
y
no es
triste
parece que la
cosa mas
sensata
que una persona puede
hacer
es
estar sentada
con una copa en la
mano
mientras las paredes
blanden
sonrisas de
despedida
uno pasa a través de
todo
ello
con una cierta
cantidad de
eficiencia y
valentía
entonces
se va
algunos aceptan
la posibilidad de
Dios
para ayudarles
en su
paso
otros
lo aceptan
como es
y por estos
bebo
esta noche.
Los mejores de la raza.
No hay nada que
discutir
no hay nada que
recordar
no hay nada que
olvidar
es triste
y
no es
triste
parece que la
cosa mas
sensata
que una persona puede
hacer
es
estar sentada
con una copa en la
mano
mientras las paredes
blanden
sonrisas de
despedida
uno pasa a través de
todo
ello
con una cierta
cantidad de
eficiencia y
valentía
entonces
se va
algunos aceptan
la posibilidad de
Dios
para ayudarles
en su
paso
otros
lo aceptan
como es
y por estos
bebo
esta noche.
Tuesday, November 22, 2005
“¡Oh hermanos míos! ¿Dónde está el mayor peligro de todo porvenir humano? ¿No está entre los buenos y los justos?..., entre los que dicen y sienten en su corazón: ‘Nosotros sabemos ya lo que es bueno y justo, estamos en posesión de ello; ¡malhaya el que todavía quiera investigar en este terreno!’ ¡Y cualquiera que sea el mal que puedan hacer los malos, el más perjudicial de todos los males es el que hacen los buenos! ¡Y cualquiera que sea el mal que puedan hacer los calumniadores del mundo, el más perjudicial de todos los males es el que hacen los buenos! Un día, alguien miró en el corazón de los buenos y de los justos, y dijo: ‘Éstos son los fariseos.’ Pero no lo comprendieron. Hasta los buenos y los justos no podían comprenderle: su espíritu es un prisionero de su buena conciencia. La necedad de los buenos es una prudencia insondable. Más ésta es la verdad: es preciso que los buenos sean fariseos... ¡No tienen derecho a elegir! Es preciso que los buenos crucifiquen al que se invente su propia virtud; ¡ésta es la verdad! Otro que descubrió su país –el país, el corazón y el terreno de los buenos y de los justos- fue quien preguntó: ‘¿Quién es el que más odian?’ Es al creador al que más odian, al que destruya las viejas tablas y los viejos valores, al destructor... a quien ellos llaman criminal. Porque los buenos no pueden crear: son siempre el principio del fin. Crucifican a quien escribe nuevos valores en nuevas tablas, sacrifican el porvenir para sí..., ¡crucifican todo el porvenir de los hombres! Los buenos... fueron siempre el principio del fin...”
(F. Nietzsche, Así hablaba Zaratustra)
(F. Nietzsche, Así hablaba Zaratustra)
Monday, November 21, 2005
El Mercurio del domingo critica Anoche, el último álbum de Babasónicos. En lo esencial opina que es un paso en falso, que era esperable después de los dos perfectos discos previos. Reconoce aciertos que califica de menores pero su balance final no es positivo. Para mi lo esperable era esta crítica negativa, que no es posible que El Mercurio esté de acuerdo con un discurso tan genialmente rupturista como el de las letras de Dárgelos y su insólito proyecto sociológico. A mi –obviamente- el disco me parece soberbio, no estoy seguro si tiene sentido compararlo con Jessico e Infame, lo cierto es que se me hace corto (que, de hecho, lo es) y bueno, el sitio de la Rolling Stone también lo encuentra muy bueno y las ventas son altísimas, aunque este último es un criterio absolutamente discutible. ¿Las letras? Geniales, como siempre, resistiendo y mostrando el camino. Desde la primera frase: “Será tu educación cristiana que ves fantasmas en todas partes”, los consejos de “Carismático” (“Tengo que aprender a fingir más y no mostrar lo que siento”) o el humor infeccioso de “Puesto” (“Qué casualidad fue encontrarte justo acá, yo tan puesto, vos tan apuesta”, con estribillo narcisista desafiante incluido: “soy hermoso”) hasta el anhelo esperanzado de “El colmo”: “Yo daría hasta mi sueño por ver la farsa fallar.” Yo también, hermano.
Saturday, November 19, 2005
El secreto del análisis: No existen las casualidades, sólo existe la información incompleta. Cualquier analista que se precie de tal y tenga algo de experiencia lo puede ratificar. Al menos para los ingenieros en transporte, por la compleja naturaleza de los fenómenos que tratamos de estudiar y hasta predecir en alguna medida, la cosa es clara. El asunto es no dejar que nuestros miedos y prejuicios nos hagan descartar las soluciones que ofenden nuestra creencia en un mundo hermoso, justo y ordenado, sino enfrentar la verdad sin importar el aspecto que tenga. Su belleza intrínseca brillará más tarde o más temprano, el resto son detalles.
Friday, November 18, 2005
Del mar espero barcos, peces, olas
del cielo nada más que sol y viento,
la lluvia, el arco iris y el aliento;
de la tierra no verme en ella a solas.
Espero de la tierra no hacer colas
ni así hormiguear buscando mi sustento;
quiero en todo ganar el mil por ciento
y pasármelo todo por las bolas.
No quiero nada más que lo imposible
yo que, modestia aparte, lleno el mundo:
el pez más grande y menos comestible:
hacer en paz la guerra a medio mundo
y a la otra mitad. Indestructible,
plaga del pobre, horror del vagabundo.
(Del mar espero barcos, peces, olas, Enrique Lihn)
del cielo nada más que sol y viento,
la lluvia, el arco iris y el aliento;
de la tierra no verme en ella a solas.
Espero de la tierra no hacer colas
ni así hormiguear buscando mi sustento;
quiero en todo ganar el mil por ciento
y pasármelo todo por las bolas.
No quiero nada más que lo imposible
yo que, modestia aparte, lleno el mundo:
el pez más grande y menos comestible:
hacer en paz la guerra a medio mundo
y a la otra mitad. Indestructible,
plaga del pobre, horror del vagabundo.
(Del mar espero barcos, peces, olas, Enrique Lihn)
Thursday, November 17, 2005
Nunca salí del horroroso Chile
mis viajes que no son imaginarios
tardíos sí -momentos de un momento-
no me desarraigaron del eriazo
remoto y presuntuoso.
Nunca salí del habla que el Liceo Alemán
me infligió en sus dos patios como en un regimiento
mordiendo el polvo de un exilio imposible
Otras lenguas me inspiran un sagrado rencor:
el miedo de perder con la lengua materna
toda la realidad. Nunca salí de nada.
(Enrique Lihn, Nunca salí del horroroso Chile)
mis viajes que no son imaginarios
tardíos sí -momentos de un momento-
no me desarraigaron del eriazo
remoto y presuntuoso.
Nunca salí del habla que el Liceo Alemán
me infligió en sus dos patios como en un regimiento
mordiendo el polvo de un exilio imposible
Otras lenguas me inspiran un sagrado rencor:
el miedo de perder con la lengua materna
toda la realidad. Nunca salí de nada.
(Enrique Lihn, Nunca salí del horroroso Chile)
Wednesday, November 16, 2005
“(...)Con su alma mezquina piensan mucho en ti: ¡les resultas siempre sospechoso! Todo lo que hace reflexionar mucho llega a hacerse sospechoso. Te castigan por todas tus virtudes. Sólo tus faltas perdonan de todo corazón. Como eres benévolo y justo, dices: “Son inocentes de su ruin existencia.” Pero su alma mezquina piensa: “Toda gran existencia es culpable.” Aún cuando tú eres benévolo para con ellos, se sienten despreciados por ti y pagan tus beneficios con malas acciones disimuladas. Tu orgullo sin palabras les contraría siempre. Se alegran cuando llegas a ser lo bastante modesto para ser vanidoso. Les excita todo cuanto apreciamos en un hombre. ¡Cuídate, pues, de los mediocres! En tu presencia se sienten pequeños y su bajeza arde contra ti en una invisible venganza. ¿No te has dado cuenta que en cuanto te acercabas a ellos se callaban y sus fuerzas les abandonaban, como el humo a un fuego que se extingue? Sí, amigo mío: tú eres la mala conciencia de tus prójimos, porque ellos no son dignos de ti. Por eso te aborrecen y querrían chuparte la sangre. Tus prójimos siempre serán moscas venenosas. Tu grandeza es precisamente lo que debe hacerles cada vez más venenosos y más parecidos a las moscas. ¡Huye, amigo mío, a tu soledad, allí arriba donde sopla el viento rudo y fuerte! No es tu destino servir de cazamoscas.
Así hablaba Zaratustra.”
(F. Nietzsche, De las moscas de la plaza pública, Así Hablaba Zaratustra)
Así hablaba Zaratustra.”
(F. Nietzsche, De las moscas de la plaza pública, Así Hablaba Zaratustra)
Tuesday, November 15, 2005
Una vez más me instalé en la plaza pública con mis espejos. Tal parece que sin darme cuenta los llevo conmigo a todas partes, ya no puedo evitarlo. Nietzsche dice, jugando un poco con la etimología de las palabras en alemán, que “hombre” significa “el que evalúa” y bueno, yo como evaluador profesional que soy ando siempre diciendo cuánto vale cada cosa. Esta vez fue sin querer, o al menos eso me pareció a mi. Es posible que me engañe con esto, lo cierto es que hace tiempo que tengo problemas para cohabitar con la mentira y bueno, al final todo termina por salir a flote. Sin duda eso debe reflejarse en algún patrón de comportamiento más o menos involuntario. Y como es lógico, las imágenes que muestran mis espejos son tan realistas que no le gustan a nadie. Ciertamente no han ayudado a mi popularidad. Yo permanezco tranquilo pero las reacciones cada vez son más violentas, vamos a ver cuánto aguanta todo esto. Yo veo lo que quieren que vea, cómo no verlo si lo proclaman con tantos aspavientos y lo denuncian con voz engolada, el problema es que también veo lo que no quieren que vea: sus motivaciones reales, lo que esconden los bonitos discursos, en fin, lo que ellos mismos quisieran no ver pero los porfiados espejos se niegan a callar. Se enojan. Pero, ¿qué culpa tengo yo? ¿Qué culpa tienen los espejos, si son sólo cristales inertes que se limitan a reflejar las imágenes de lo que hay? Es una reacción un poquito absurda, como echarle la culpa al doctor por el diagnóstico, como matar a los portadores de las malas noticias. ¿Soy yo, acaso, el que los obliga a mostrarse tal cual son? Sin duda, nunca fue ésa la idea, mi objetivo era muy distinto. Sin embargo nunca me perdonarán la claridad de los cristales.
Monday, November 14, 2005
“Después será preciso hablar de la insociabilidad heroica. Aunque parezca paradójico, la función del héroe es profundamente social, pero el héroe mismo rara vez lo es. En sí lleva algo de apartado, de intratable, gracias a lo cual precisamente puede servir de apoyo identificatorio al común de los mortales. Lo que le rasga de la cotidianidad productiva, normalizada y rutinaria –y en ello reside, por cierto, su excelencia- permitirá, llegado el caso, servir de trascendental ayuda a la mayoría: decidirse contra viento y marea por lo único es lo que hace al héroe definitivamente popular. Aventureros, exploradores y héroes prestan su servicio comunitario en los momentos extremos de la vida de la ciudad o en los afanes marginales de su periferia. Sirven para fundar, para conquistar, para invadir, para defender o para marcar con su inmolación la pauta gloriosa del último día; saben valerse por sí mismos, durar en la soledad y en adversas circunstancias, atreverse a lo vedado o a lo desconocido, descender al pozo de la muerte sin total privación de la esperanza: pero no son buenos compañeros de trabajo en la faena repetida de cada jornada, ni instauran familias modestas y respetables, ni saben circundarse de corteses relaciones civiles. Confiamos en su misión porque desconfiamos de que pudieran ser como nosotros; desde su sagrada locura, ellos nos inspiran para que logremos no imitarlos y resignarnos a vivir sin enloquecer. En el rango de los aventureros interiores, las cosas son semejantes. También ellos rechazan las habituales compañías y se adentran en lo prohibido, también recurrimos a su experiencia –cuando han condescendido a legárnosla- en ciertas convulsiones suntuosas de nuestra vida mientras que nos rehuimos a ella discretamente en la rutina cotidiana. Si les admiramos no es porque hayan intercambiado dones con nosotros, sino porque les hemos visto mágicamente determinados a nutrirse de sí mismos. Alejados de la plaza pública, incluso hostiles, difíciles en todos los sentidos válidos de la palabra, su aptitud de merodeo y demasía nos resulta de cuando en cuando imprescindible para soportar sin intolerable miseria el tránsito fabril de cada día. (...)” (Fernando Savater, El Contenido de la Felicidad, pp. 106-107)
Saturday, November 12, 2005
Todo lo que es profundo ama la máscara; las cosas más profundas de todas sienten incluso odio por la imagen y el símbolo. ¿No sería la antítesis tal vez el disfraz adecuado con que caminaría el pudor de un dios? Es ésta una pregunta digna de ser hecha: sería extraño que ningún místico se hubiera atrevido aún a hacer algo así consigo mismo. Hay acontecimientos de especie tan delicada que se obra bien al recubrirlos y volverlos irreconocibles con una grosería; hay acciones realizadas por amor y por una magnanimidad tan desbordante que después de ellas nada resulta más aconsejable que tomar un bastón y apalear de firme al testigo de vista: a fin de ofuscar su memoria. Más de uno es experto en ofuscar y maltratar a su propia memoria, para vengarse al menos de ese único cómplice: -el pudor es rico en invenciones. No son las cosas peores aquellas de que más nos avergonzamos: no es sólo perfidia lo que se oculta detrás de una máscara, -hay mucha bondad en la astucia. Yo podría imaginarme que un hombre que tuviera que ocultar algo precioso y frágil rodase por la vida grueso y redondo como un verde y viejo tonel de vino, de pesados aros: la sutileza de su pudor así lo quiere. A un hombre que posea profundidad en el pudor, también sus destinos, así como sus decisiones delicadas, le salen al encuentro en caminos a los cuales pocos llegan alguna vez y cuya existencia no les es lícito conocer ni a sus más próximos e íntimos: a los ojos de éstos queda oculto el peligro que corre su vida, así como también su reconquistada seguridad vital. Semejante escondido, que por instinto emplea el hablar para callar y silenciar, y que es inagotable en escapar a la comunicación, quiere y procura que sea una máscara de él la que circule en lugar suyo por los corazones y cabezas de sus amigos; y suponiendo que no lo quiera, algún día se le abrirán los ojos y verá que, a pesar de todo, hay allí una máscara de él, -y que es bueno que así sea. Todo espíritu profundo necesita una máscara: más aún, en torno a todo espíritu profundo va creciendo continuamente una máscara, gracias a la interpretación constantemente falsa, es decir superficial, de toda palabra, de todo paso, de toda señal de vida que él da.
F. Nietzsche, Más allá del bien y el mal.
F. Nietzsche, Más allá del bien y el mal.
Friday, November 11, 2005
Santayana.
Georges Santayana fue un filósofo importante del siglo pasado. Estuvo de moda un tiempo, ya no se le toma tan en cuenta. No era nietzscheano pero nadie es perfecto. De cualquier manera, tiene cosas muy positivas, incluso bellas. Para muestra un botón, de sus Diálogos en el Limbo.
“Hay plagas y horrores del todo inevitables; en lo que libremente elegimos y situamos ante nosotros mismos, todo debería ser, al menos, perfecto y bello. El tiempo y los bárbaros me han enseñado esto. No es posible a ningún ser humano alcanzar la felicidad. No es posible que ninguna ciudad sea perfectamente bien gobernada, unánime y siempre victoriosa. Pero a algunos de nosotros les es posible poner una daga enjoyada en nuestro cinto, y olvidar siempre muchos males y todos los males de vez en cuando.
Es posible elegir muchos deleites absolutos y gustar, antes de morir, algunos momentos de total encanto. Yo los he arrebatado repetidamente en la caza, en la música, en el vino y en el amor. El resto es esclavitud. He sido ocasión para otros de placeres tan puros como los que yo he gozado. Y estoy contento de haber transportado y redimido de la vulgaridad, por un momento, a los que me han amado en mis días.”
Georges Santayana fue un filósofo importante del siglo pasado. Estuvo de moda un tiempo, ya no se le toma tan en cuenta. No era nietzscheano pero nadie es perfecto. De cualquier manera, tiene cosas muy positivas, incluso bellas. Para muestra un botón, de sus Diálogos en el Limbo.
“Hay plagas y horrores del todo inevitables; en lo que libremente elegimos y situamos ante nosotros mismos, todo debería ser, al menos, perfecto y bello. El tiempo y los bárbaros me han enseñado esto. No es posible a ningún ser humano alcanzar la felicidad. No es posible que ninguna ciudad sea perfectamente bien gobernada, unánime y siempre victoriosa. Pero a algunos de nosotros les es posible poner una daga enjoyada en nuestro cinto, y olvidar siempre muchos males y todos los males de vez en cuando.
Es posible elegir muchos deleites absolutos y gustar, antes de morir, algunos momentos de total encanto. Yo los he arrebatado repetidamente en la caza, en la música, en el vino y en el amor. El resto es esclavitud. He sido ocasión para otros de placeres tan puros como los que yo he gozado. Y estoy contento de haber transportado y redimido de la vulgaridad, por un momento, a los que me han amado en mis días.”
Thursday, November 10, 2005
La Católica. Después de algunos años mi equipo vuelve a darme algunas modestas alegrías. Se agradece, no es poca cosa para los tiempos que corren en este amargo país. Hace un par de años llegué al extremo de dejar de ir al estadio, una medida impensada para alguien como yo. Principalmente me alejó el mal futbol, que en los tiempos de Meneses el equipo no jugaba a nada. No es que con Juvenal haya habido mucho jogo bonito, pero por lo menos se ganaba. El equipo de Meneses era simplemente horroroso, deprimente, igual que la campaña del argentino chanta que vino después. También pesó en mi decisión la accesibilidad que perdí cuando vendí el auto y que tanto ayuda cuando uno quiere ir a la punta del cerro. Para completar el cuadro, el problema de mi escasa identificación con el grueso de la hinchada cruzada. Porque claro, yo soy reconocidamente elitista pero mis criterios de excelencia no tienen nada que ver con el cuico prepotente que va a descargar sus frustraciones al estadio, entonces el sentido de pertenencia es escaso, salvo que uno vaya con amigos –poco usual en mi caso por el esfuerzo de planificación y compromiso que demanda-, se vaya a meter a la barra –lo que suelo hacer en el Nacional pero casi nunca en San Carlos- u opte por no pescar –la solución usual. Volví a empezar a ir el año pasado, un poco porque le creí un poco más a Pellicer pero sobre todo por Nick Hornby, cuyo libro “Fiebre en las gradas” me recordó por qué iba al estadio para empezar. Y he descubierto una nueva identificación con la Cato. Es muy simple, el equipo de la franja y yo nos parecemos en una cosa fundamental: la actitud. Ese andare facile per questo mondo dificile, esa ligera arrogancia que hace que despertemos tantas envidias y rencores pero mi equipo y yo igual hacemos la pega sin pescar los malos sentimientos de la chusma. Eso no más. Soy cruzado, soy. Soy cruzado, soy, cruzado soy yo.
Wednesday, November 09, 2005
Salvador Allende.
Fui al cine a ver un documental de Patricio Guzmán sobre Allende. No me aportó gran cosa, me considero un estudioso de ese período que me interesa por lo poco que recuerdo y por la impresión que tengo de que ahí hay muchas respuestas acerca de nuestra identidad actual, tantas fracturas en la sociedad y sus individuos que, fiel a su estilo, el común de los chilenos nunca logró cerrar y se limitó a seguir echándole p’adelante lo mejor que pudo. No aspiro a resolver las fracturas espirituales de mis compatriotas, simplemente me gustaría entender mejor el asunto. La película igual interesante, como documento histórico me sorprendió el tremendo aplauso en el discurso de las Naciones Unidas, impresionante, emocionante. Lástima que lo que muestra ese gesto es una postura de decir “es muy hermoso lo que hace señor Allende y nos gustaría ayudarle pero no tiene ningún futuro, lo vamos a aplaudir mucho pero está más muerto que el mundo.” Por supuesto, así era y así fue. Lo más patético del documental: los compadres hoy día discutiendo las causas de desastre entre cervezas y piscolas, patético pero profundamente chileno. ¿Lo triste? Sin duda, que a pesar de todos sus defectos y de la complejidad de la situación, en lo esencial Allende se la jugó hasta el final por la dignidad de su pueblo. Y que hoy en día hayamos descubierto que al pueblo le importa un carajo su dignidad, que el sistema actual ha venido a mostrar crudamente que todo el mundo tiene su precio. Si hasta en mi entorno físico inmediato hay tipos con título universitario y todo que no vacilan un segundo en vender a los demás y venderse ellos mismos por menos de nada. Hay quien vive de eso. Mis “semejantes” nunca dejan de sorprenderme. Lástima por la memoria de Allende.
Fui al cine a ver un documental de Patricio Guzmán sobre Allende. No me aportó gran cosa, me considero un estudioso de ese período que me interesa por lo poco que recuerdo y por la impresión que tengo de que ahí hay muchas respuestas acerca de nuestra identidad actual, tantas fracturas en la sociedad y sus individuos que, fiel a su estilo, el común de los chilenos nunca logró cerrar y se limitó a seguir echándole p’adelante lo mejor que pudo. No aspiro a resolver las fracturas espirituales de mis compatriotas, simplemente me gustaría entender mejor el asunto. La película igual interesante, como documento histórico me sorprendió el tremendo aplauso en el discurso de las Naciones Unidas, impresionante, emocionante. Lástima que lo que muestra ese gesto es una postura de decir “es muy hermoso lo que hace señor Allende y nos gustaría ayudarle pero no tiene ningún futuro, lo vamos a aplaudir mucho pero está más muerto que el mundo.” Por supuesto, así era y así fue. Lo más patético del documental: los compadres hoy día discutiendo las causas de desastre entre cervezas y piscolas, patético pero profundamente chileno. ¿Lo triste? Sin duda, que a pesar de todos sus defectos y de la complejidad de la situación, en lo esencial Allende se la jugó hasta el final por la dignidad de su pueblo. Y que hoy en día hayamos descubierto que al pueblo le importa un carajo su dignidad, que el sistema actual ha venido a mostrar crudamente que todo el mundo tiene su precio. Si hasta en mi entorno físico inmediato hay tipos con título universitario y todo que no vacilan un segundo en vender a los demás y venderse ellos mismos por menos de nada. Hay quien vive de eso. Mis “semejantes” nunca dejan de sorprenderme. Lástima por la memoria de Allende.
Tuesday, November 08, 2005
Pessoa era un tipo pesimista, elitista (no hay problema con eso, pero sus criterios elitistas no coinciden con los míos) y le otorgaba demasiado valor a la racionalidad, la cual solía llevar demasiado lejos. Sin embargo, en sus mejores momentos presenta claros nexos con el liberalismo y hasta con el budismo zen. Aquí va un notable fragmento de esa tremenda obra que es el Libro del Desasosiego.
208.
"Así como, lo sepamos o no, todos tenemos una metafísica, así también, ya lo queramos o no, todos tenemos una moral. Tengo una moral muy simple –no hacer a nadie ni mal ni bien. No hacerle mal a nadie, porque no sólo reconozco en los demás el mismo derecho que juzgo me cabe de que no me molesten, sino que entiendo que bastan los males naturales como mal que debe haber en el mundo. Vivimos todos, en este mundo, a bordo de un barco que ha zarpado de un puerto que desconocemos hacia un puerto que ignoramos; debemos tener los unos para con los otros una amabilidad de viajeros. No hacer el bien, porque no sé qué es el bien, ni si lo hago cuando creo que lo hago. ¿Acaso sé yo los males que desencadeno cuando doy limosna? ¿Acaso sé qué males provoco si educo o instruyo? En la duda, me abstengo. Y creo, incluso, que auxiliar o aclarar es, en cierto modo, hacer el mal de intervenir en la vida ajena. La bondad es un capricho temperamental: no tenemos el derecho de convertir a los otros en víctimas de nuestros caprichos, aunque sean caprichos de humanidad o ternura. Los beneficios son cosas que se inflingen; por eso los abomino fríamente. (…)"
208.
"Así como, lo sepamos o no, todos tenemos una metafísica, así también, ya lo queramos o no, todos tenemos una moral. Tengo una moral muy simple –no hacer a nadie ni mal ni bien. No hacerle mal a nadie, porque no sólo reconozco en los demás el mismo derecho que juzgo me cabe de que no me molesten, sino que entiendo que bastan los males naturales como mal que debe haber en el mundo. Vivimos todos, en este mundo, a bordo de un barco que ha zarpado de un puerto que desconocemos hacia un puerto que ignoramos; debemos tener los unos para con los otros una amabilidad de viajeros. No hacer el bien, porque no sé qué es el bien, ni si lo hago cuando creo que lo hago. ¿Acaso sé yo los males que desencadeno cuando doy limosna? ¿Acaso sé qué males provoco si educo o instruyo? En la duda, me abstengo. Y creo, incluso, que auxiliar o aclarar es, en cierto modo, hacer el mal de intervenir en la vida ajena. La bondad es un capricho temperamental: no tenemos el derecho de convertir a los otros en víctimas de nuestros caprichos, aunque sean caprichos de humanidad o ternura. Los beneficios son cosas que se inflingen; por eso los abomino fríamente. (…)"
Monday, November 07, 2005
No es que yo vaya por la vida diciendo yo les voy a cambiar su pobre sistema de antivalores a esta gente. Ya no busco la confrontación. Alguna vez soñé con educar a mis semejantes, abrirles los ojos y ayudarlos a vivir mejor pero ya no me hago ilusiones ni veo por qué habría de dedicar tanto esfuerzo a esa tarea. Yo no quiero sembrar la anarquía, mentía Charly García en los ochenta, pero después rectificaba en esa magnífica declaración de principios que es Yo No Quiero Volverme Tan Loco. Pero yo de verdad no quiero sembrar la anarquía, pero como dice la siguiente línea de la canción yo no quiero vivir como digan y tan sólo les digo que es un bajón. Estoy consciente de que vivo en una sociedad cuyo ordenamiento me es absolutamente ajeno, cuyas ideas centrales no tienen nada que ver conmigo, que si en apariencia hablamos el mismo idioma la mayor parte de las veces a las palabras que usamos les asignamos un sentido totalmente distinto. Rechazo los burdos compartimentos estancos que propone la burguesía, no creo en casi nada de lo que cree toda esta gente que se mueve por inercia a mi alrededor. Pero me esfuerzo por convivir con ellos, al menos operativamente y hasta que logre pagar mis deudas y comprar mi libertad, en ese aspecto soy tan esclavo como cualquiera de ellos. Hago todo lo posible –o al menos eso me gusta creer- por cultivar un perfil bajo, hacer mis labores sin molestar a nadie y mantener las formas pero tarde o temprano mis acciones terminan por subvertir el orden establecido. Y ahí reaccionan ellos con violencia solapada, y yo no puedo evitar resistirme. Porque por más que hago ver por todos los medios civilizados que no comparto en absoluto sus absurdas supersticiones, igual me las tratan de imponer. Porque no pueden vivir tranquilos si descubren que eso que le da a sus vidas el sentido que no tienen, hay quienes demostramos que no vale nada. Hay entre ellos quienes dicen que es el problema de quienes se creen en posesión de la genialidad, o creen ser un poco más que los demás: que llegan a creer que las reglas no se les aplican. No es el caso, no es el problema al menos en mi caso. No es que yo sea una excepción, no es que las reglas no se me apliquen a mi: es que como cualquiera que analice el tema, he descubierto que la validez de las reglas no es universal como quisieran hacernos creer. No es que yo sea especial, es que todos y cada uno de los individuos que se precian de tales debieran cuestionar el sentido y la aplicabilidad de las reglas, los que las quieran aceptar bien pero si alguien las considera absurdas no tiene por qué ser coaccionado en forma burda para que el resto pueda vivir tranquilo soñando que sus verdades son absolutas. Tengo claro que no tengo ningún futuro en términos prácticos, no me hago ilusiones. Tampoco me interesa restregarles la verdad en la cara ni educarlos como a los cachorros, reitero que ya no busco el enfrentamiento, debe ser la edad. Pero de ahí a actuar como si creyera que el mundo es plano como mis semejantes, hay mucho trecho.
Saturday, November 05, 2005
Aparte del catch-22, la Wikipedia informa de otras argucias lógicas que usan los angloparlantes, medio en broma medio en serio, para tratar de convencer al prójimo de que es libre mientras se le hace cooperar. Una vez más queda demostrado que en todas partes se cuecen habas. Con razón los chilenitos hemos llegado a ser tan buenos socios con esta gente, si después de todo somos, en esencia, la misma cosa con patas. Lo primero sería la “Hobson’s Choice”, o la elección de Hobson. La historia cuenta que había en Inglaterra un señor Hobson que arrendaba caballos, y se empezó a dar cuenta que sus clientes mostraban marcadas preferencias por ciertos caballos con la consecuencia lógica que los caballos elegidos se cansaban mucho y los otros apenas trabajaban. Para corregir esta ligera imperfección del libre mercado, comenzó un sistema de rotación en los establos e impuso la norma que lo hizo pasar a la posteridad. La Elección de Hobson, que dice que tomas el caballo que está al lado del portón, o no tomas ninguno. Bello, ¿no? Si algún emprendedor nacional se entera seguro que le encuentra alguna aplicación. Algunos de esos inconformistas que hay en todas partes afirman que el sistema electoral americano es una forma de Elección de Hobson, mejor no extrapolar a nuestra realidad binominal. Más cruel es lo que llaman Morton’s Fork, o el Tenedor de Morton. Este señor Morton era Lord Chancellor de Enrique VII (en Inglaterra, por supuesto) y diseñó una ingeniosa política de recolección de impuestos. La lógica es indiscutible: si alguien se da la gran vida, quiere decir que le sobra la plata y debe pagar una generosa cuota al erario. Si alguien vive frugalmente, quiere decir que ha logrado ahorrar una buena cantidad o sea que la justicia social requiere que haga una buena contribución. ¿Eyzaguirre? ¿Estás ahí???
http://en.wikipedia.org/wiki/Catch-22
http://en.wikipedia.org/wiki/Catch-22
Friday, November 04, 2005
Expectativas.
¿Hasta cuándo le echo a los demás la culpa por mis propias debilidades? Si tengo claro que cuando rompí con la matriz sociocultural judeocristiana me alejé definitivamente de los demás y ellos se han dado cuenta, y al ser tan evidente que ya no soy “uno de ellos” no puedo esperar de su parte un mínimo compromiso con la verdad, menos aún justicia. Pero eso es una simplificación, lo cierto es que entre ellos tampoco abundan la verdad o la justicia. Los conozco bien y sin embargo, a pesar de toda mi experiencia sigo cayendo en lo mismo. ¿Qué decía Zaratustra de eso? “Debes decir ‘He elegido para mi vuestra injusticia como la parte que me es debida.’” ¿Soy capaz de tanta disciplina? No es ésa la pregunta, la pregunta es si se justifica. Cuál es la solución correcta, ésa es la pregunta. Bob Dylan de nuevo: “Y si mis pensamientos pudieran ser vistos/ probablemente pondrían mi cabeza en la guillotina.” (It’s alright, Ma)
¿Hasta cuándo le echo a los demás la culpa por mis propias debilidades? Si tengo claro que cuando rompí con la matriz sociocultural judeocristiana me alejé definitivamente de los demás y ellos se han dado cuenta, y al ser tan evidente que ya no soy “uno de ellos” no puedo esperar de su parte un mínimo compromiso con la verdad, menos aún justicia. Pero eso es una simplificación, lo cierto es que entre ellos tampoco abundan la verdad o la justicia. Los conozco bien y sin embargo, a pesar de toda mi experiencia sigo cayendo en lo mismo. ¿Qué decía Zaratustra de eso? “Debes decir ‘He elegido para mi vuestra injusticia como la parte que me es debida.’” ¿Soy capaz de tanta disciplina? No es ésa la pregunta, la pregunta es si se justifica. Cuál es la solución correcta, ésa es la pregunta. Bob Dylan de nuevo: “Y si mis pensamientos pudieran ser vistos/ probablemente pondrían mi cabeza en la guillotina.” (It’s alright, Ma)
Thursday, November 03, 2005
Día de Muertos. Nada de Todos los Santos ni esos eufemismos que usamos los chilenitos en estos casos. Para los mexicanos, que son más dados a llamar al pan pan y al vino vino, es el Día de Muertos. Tal vez sea la festividad más importante del año, con carnaval y desfiles y la gente disfrazada y a los muertos les llevan no sólo flores, sino también comida, de hecho hay un pan dulce especial para la fecha que, por supuesto, es el Pan de Muertos. La relación de los mexicanos con la muerte es mucho más normal que la nuestra, pero claro, es difícil encontrar una relación normal de los chilenos con casi cualquier cosa. Dicen que el mejor lugar para pasar el Día de Muertos es la isla de Janitzio, cerca de Patzcuaro, en el estado de Michoacán. Patzcuaro es un lugar bonito, la isla no es gran cosa (el lago es una porquería) pero habría que verla en Día de Muertos. Yo el año pasado para estas fechas me encontraba en México, recién llegando. Luego de tres o cuatro días en el DF llegué el fin de semana de Día de Muertos a San Miguel de Allende, pueblo turístico colonial que no conocía previamente y ahí pasé el carnaval. Conocí un grupo de gente buena en el hostel donde me alojé: un par de norteamericanas, una danesa y un alemán, probablemente el alemán más simpático que jamás he conocido. Un amigo mexicano nos llevó a La Cucaracha, bar local que se supone alguna vez frecuentó gente como Kerouac, Burroughs y Dylan, entre otros. En San Miguel conocí a mi amiga Allissa, the original Jersey Girl, con quien me volvería a encontrar un par de veces más tarde. Le escribo para saludarla, me manda una bella respuesta. Nada como la amistad de una chica linda. Me cuenta que está medio “catch 22”, me pregunta si conozco la expresión y me explica que se refiere a una situación donde es difícil encontrar la salida. Evidentemente no lo había escuchado antes, pero la fiel Wikipedia me informa que se refiere a una “no-win situation” y nació de un libro de un señor Heller, con ese mismo título, que trata de un tipo de la fuerza aérea norteamericana en la WWII que trabajaba en un bombardero y quería que su médico le diagnosticara que no estaba bien de la cabeza así que debía ser dado de baja. El problema es que el código de procedimientos de la Fuerza Aérea decía explícitamente que nadie en su sano juicio querría trabajar en un bombardero, entonces al tratar de ser dado de baja el tipo estaba de hecho demostrando que estaba bien de la cabeza, por lo tanto era apto para el cargo. No hay solución factible, si no se quejaba no lo sacaban porque no lo solicitaba y si se quejaba no lo sacaban porque significaba que estaba perfectamente apto para el servicio. Como la búsqueda del primer trabajo, nadie le da trabajo a alguien sin experiencia pero si no te dan trabajo cómo adquieres experiencia. Confío que mi querida Allissa encontrará fuerzas para salir de esa situación. ¿He estado alguna vez yo en un “catch 22”? No, eso no va conmigo, nunca podría permitirme admitir algo así porque es demasiado pesimista, significaría reconocer que mis circunstancias son más fuertes que yo y que no les puedo encontrar la vuelta. La gente del lado oscuro vive haciendo diseños para convencerme de eso pero nunca lo consiguen. Not gonna happen, no en el futuro cercano. Zaratustra no me lo perdonaría. Aunque mirando retrospectivamente tal vez en mi pega anterior, quién sabe…
http://en.wikipedia.org/wiki/Catch-22
http://en.wikipedia.org/wiki/Catch-22
Wednesday, November 02, 2005
¿Bukowski de nuevo? ¿Me estoy convirtiendo en uno de esos pobres aprendices de literatos que citan a Bukowski a cada rato? Esperemos que no, aunque reconozco que lo miraba en menos por sus relatos pero ahora que he encontrado en la red algunos de sus poemas no puedo dejar de reconocerle mérito. Aquí va este otro, que curiosamente no tiene nada escatológico sino que trata de la verdad, la lucidez y la paciencia que hay que tener con la gente a pesar de nuestra lucidez. Nada más.
Sé amable
Siempre nos piden
que entendamos
el punto de vista de los demás
no importa cuán
estúpido o
aburrido sea.
Te piden que veas
su fatal error
sus vidas malgastadas
con amabilidad,
especialmente si son
viejos.
Pero la vejez es el total
de nuestros actos
ellos envejecieron mal
porque vivieron
mal,
rehusaron ver.
¿No es su responsabilidad?
¿De quién es?
¿mía?
Me piden que no les diga
lo que pienso
por miedo de su
miedo.
La vejez no es un crimen.
Pero la vergüenza
de una vida
deliberadamente
malgastada
entre tantas
vidas
deliberadamente
malgastadas.
Si lo es.
http://www.geocities.com/SunsetStrip/5855/homebukc.html
Sé amable
Siempre nos piden
que entendamos
el punto de vista de los demás
no importa cuán
estúpido o
aburrido sea.
Te piden que veas
su fatal error
sus vidas malgastadas
con amabilidad,
especialmente si son
viejos.
Pero la vejez es el total
de nuestros actos
ellos envejecieron mal
porque vivieron
mal,
rehusaron ver.
¿No es su responsabilidad?
¿De quién es?
¿mía?
Me piden que no les diga
lo que pienso
por miedo de su
miedo.
La vejez no es un crimen.
Pero la vergüenza
de una vida
deliberadamente
malgastada
entre tantas
vidas
deliberadamente
malgastadas.
Si lo es.
http://www.geocities.com/SunsetStrip/5855/homebukc.html
