El voto repartido.
Un ojo dejé en Los Lagos por un descuido casual. No, no es eso. Tampoco tiene que ver con Daniel Vilches, que tenía un espectáculo con ese nombre. Se refiere a mi voto transversal, producto de que voto por las personas. Si hubiera sido una sola papeleta probablemente habría confundido a los vocales, pero eran tres. No sé bien qué le pasó a Hirsch, el hecho es que no ganamos. No, fuera de bromas seguí la teoría de que en primera vuelta se vota con el corazón y en segunda con el cerebro. No fue primera vez, ya hace unos años voté por Max Neef principalmente porque anunció que la iba a legalizar y en ese tiempo el tema era importante para mi. Y bueno, Frei tampoco fue nunca especialmente carismático. La Michelle me cae bien pero en primera vuelta no se jugaba gran cosa y si bien no soy ni comunista ni humanista, mi opción liberal extrema no tiene un canal más adecuado que alinearme con esta gente, lo otro sería derechamente salirme del sistema. Igual me hace relativamente feliz el resultado de la elección, particularmente que Piñera le haya ganado a Lavín, tal vez debiera haberle entregado mi voto pero en segunda vuelta ni amarrado porque va a ir acompañado de esa otra gente, a la que tendrá que hacer innumerables concesiones para tratar de asegurar su poco confiable apoyo. Aparte que prefiero a la Michelle, lo otro es nostalgia y resabios del pasado. En algún momento pareció que las opciones para elegir iban a ser la Alvear y Lavín, no hay duda que prefiero un país donde se elija entre la Bachelet y Piñera. En la senatorial me anoté mi único triunfo, salió Sabag y junto con Navarro borraron del mapa a Bombal, buena cosa. La Francisquita van Rysselberghe (o algo así, yo qué sé) se perdió, lástima pero así es la vida. Lo malo: tuve que hacer cola por una hora y media más o menos, y seguro la voy a tener que repetir en la segunda vuelta. Con más calor.
Un ojo dejé en Los Lagos por un descuido casual. No, no es eso. Tampoco tiene que ver con Daniel Vilches, que tenía un espectáculo con ese nombre. Se refiere a mi voto transversal, producto de que voto por las personas. Si hubiera sido una sola papeleta probablemente habría confundido a los vocales, pero eran tres. No sé bien qué le pasó a Hirsch, el hecho es que no ganamos. No, fuera de bromas seguí la teoría de que en primera vuelta se vota con el corazón y en segunda con el cerebro. No fue primera vez, ya hace unos años voté por Max Neef principalmente porque anunció que la iba a legalizar y en ese tiempo el tema era importante para mi. Y bueno, Frei tampoco fue nunca especialmente carismático. La Michelle me cae bien pero en primera vuelta no se jugaba gran cosa y si bien no soy ni comunista ni humanista, mi opción liberal extrema no tiene un canal más adecuado que alinearme con esta gente, lo otro sería derechamente salirme del sistema. Igual me hace relativamente feliz el resultado de la elección, particularmente que Piñera le haya ganado a Lavín, tal vez debiera haberle entregado mi voto pero en segunda vuelta ni amarrado porque va a ir acompañado de esa otra gente, a la que tendrá que hacer innumerables concesiones para tratar de asegurar su poco confiable apoyo. Aparte que prefiero a la Michelle, lo otro es nostalgia y resabios del pasado. En algún momento pareció que las opciones para elegir iban a ser la Alvear y Lavín, no hay duda que prefiero un país donde se elija entre la Bachelet y Piñera. En la senatorial me anoté mi único triunfo, salió Sabag y junto con Navarro borraron del mapa a Bombal, buena cosa. La Francisquita van Rysselberghe (o algo así, yo qué sé) se perdió, lástima pero así es la vida. Lo malo: tuve que hacer cola por una hora y media más o menos, y seguro la voy a tener que repetir en la segunda vuelta. Con más calor.

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