Tuesday, January 31, 2006

Responsabilidad.

No creo en la culpa, aún cuando no puedo dejar de reconocer su necesidad como mecanismo regulador de la sociedad, dado que la abrumadora mayoría de la gente no está capacitada para cuidar de sí mismos. Como consecuencia de esta renuncia mía a la culpa, estoy obligado a creer a concho en la responsabilidad. Es lo único que me previene de convertirme en un delincuente o un sicópata, por fortuna su solidez es absoluta. (Desafortunadamente para mi familia, no me previene de desafiar una y otra vez algunas convenciones sociales que no me parecen universales, pero esa es otra historia.)
De ninguna manera pretendo someter a los demás a los rígidos códigos de conducta que me aplico yo mismo, eso me llevaría directamente al aislamiento más absoluto y no es la idea. Pero hay un mínimo que debe ser respetado: la línea de la decencia, podríamos decir. Y cuando veo que hay terceros que pretenden eludir sus responsabilidades con componendas de última hora, me digo a mi mismo que de ninguna manera puedo prestarme para eso. A lo mejor más adelante, en otro lugar y otro momento, trato de componer algunas cosas que no van a terminar como debieran con la gente que me importa, pero confío ser capaz de arreglarlas. Pero este no es el lugar. A lo mejor debiera ser más generoso, pero la generosidad hay que ganársela y en este caso sólo corresponde ser justo. Tal vez voy a hacer sufrir innecesariamente a gente que no se lo merece y que ya ha sufrido bastante, espero obtener su comprensión en otras circunstancias y pagaré lo que me corresponda pagar. Quisiera que las cosas fueran más sencillas, pero aquí y ahora no puedo actuar de otra manera. No se puede.

Monday, January 30, 2006

Y al final me termino de ir. Ya hace tiempo que había empezado este proceso, mañana vengo acá por última vez. El jueves hubo despedida para mi y otros cuatro, se sigue desgranando el choclo. El gran jefe dijo unos versos sentíos, uno de los abogados retrucó pero nadie más hizo uso de la palabra, y eso que uno de mis compañeros en la despedida era el jefe de comunicaciones. Yo pensé decir algunas palabras, para que no se dijera, pero al final no lo hice. Había estado hablando unos minutos antes con el jefe sobre esto de que los ingenieros tenemos tan marcado el asunto de la economía de medios que la aplicamos a la comunicación y decimos sólo lo preciso, lo que a veces nos hace quedarnos cortos. Por otro lado, siempre está el riesgo de que uno se largue a hablar y palabras sacan palabras y uno no sabe dónde termina, pero creo que mi control me hubiera permitido conducir un discurso sin problemas. ¿Balance final? Hice la pega, como corresponde y como siempre lo hago. Si no hice más fue porque no se me pidió más, y si el proyecto no funciona mejor no tiene nada que ver conmigo, yo hice lo que se me pidió. Cerré lo mío y quedó redondito. ¿El otro balance? Positivo, como siempre también. Dejé algunas cosas mías aquí, como las dejo en todas partes. No hay problema, mi organismo se regenera y puedo permitirme ser generoso. ¿Algún aporte particular al grupo? Esta cualidad tan particular que he ido adquiriendo, de mejorar la transparencia de los procesos. Igual que en los últimos lugares por donde he pasado, creo que logré que todos nos conociéramos un poquito mejor. Entre nosotros, e incluso más de alguien debe haber descubierto cosas de sí mismo que antes no había notado. No estoy seguro que todo el mundo encuentre que eso es positivo, pero a mi me parece excelente, y no me parece que sea un logro menor. Conocí gente buena, la gran minoría silenciosa, como siempre, pero por mi particular forma de forzar reacciones y tomas de posiciones creo que puedo decir que llegué a distinguir exactamente la gente que me interesaba en este grupo de la que no. Esto de tener comportamientos algo extremos tiene esa ventaja: a lo mejor es arbitrario, pero estimo que mi método me permite elegir con un error mínimo, la gente que vale la pena según mis criterios. Y como siempre, me retiro con la frente en alto, sabiendo que hice lo correcto y más aún, que pese a enfrentar fuerzas enormes, esas fuerzas nunca lograron quebrarme. Mejor aún, de acuerdo al criterio de Sun Tzu me retiro victorioso, no hay duda: “Lo más importante es la influencia moral.”

Wednesday, January 25, 2006

Curioso, casi divertido. Nuevamente soy objeto del repudio generalizado. Lo divertido del asunto es que finalmente es por las razones correctas, por fin me lo merezco. Luego de un lapso de tiempo considerable en este sitial en forma absolutamente injusta, por fin las cosas están en su lugar y me lo he ganado. The Lord moves in mysterious ways, diría un creyente. Por supuesto no es mi caso, no creo en planes divinos, sólo veo planes humanos, demasiado humanos. Y no puedo eludir mi responsabilidad: no he sido capaz de anticiparme. En fin, al mal tiempo buena cara.

Tuesday, January 24, 2006

Que somos todos distintos es un axioma de nuestra naturalidad. Sólo de lejos nos parecemos, en la proporción, por lo tanto en lo que no somos nosotros. La vida es, por eso, para los indefinidos; sólo pueden convivir los que nunca se definen, los que son, unos y otros, nadie. (Pessoa, Libro del Desasosiego)

Monday, January 23, 2006

La nueva organización
19 Enero 2006
De la edición impresa de The Economist

La forma en que la gente trabaja ha cambiado dramáticamente, pero la forma en que sus compañías están organizadas se queda muy atrás, afirma Tim Hindle.
Cincuenta años atrás William Whyte, un editor en la revista Fortune, escribió un libro llamado “El Hombre de la Organización” que definió la naturaleza de la vida dentro de la empresa para una generación. El libro describía cómo Norteamérica (cuya gente, decía, había “liderado el culto público al individualismo”) se había convertido recientemente en una nación de empleados que “tomaron los votos de la vida organizacional” y que se habían convertido en “los miembros dominantes de nuestra sociedad”.
La principal de las organizaciones que Whyte tenía en mente era la empresa, la que pensaba que recompensaba los servicios prolongados, la obediencia y la lealtad tan fielmente como cualquier monasterio o batallón. “Hermano de sangre del trainee recién llegado a DuPont es el estudiante de seminario que ha de terminar en la jerarquía eclesiástica”, escribió. El New York Times alabó a Whyte por reconocer que “la escalada al éxito del emprendedor ha sido largamente reemplazada por el ascenso a través de la organización.”
Medio siglo después, el hombre de la organización parece casi extinto, aunque ocasionalmente puede aún ser visto en Hollywood. En “Las horas”, film ganador de un Oscar en 2002, el actor John Reilly da vida a un personaje que vive en un bungalow de los suburbios de los Angeles en los años 50, de la misma forma que el hombre de la organización de Whyte vivía en “los nuevos suburbios, las villas confinadas que se han transformado en el dormitorio de la nueva generación de hombres de la organización”. El Sr. Reilly es despedido cada mañana al trabajo por su pequeño hijo y su fiel esposa, personificada por Julianne Moore. Su camisa es blanca y su traje y corbata son de color oscuro, interrumpido sólo por la línea de un pañuelo blanco en el bolsillo del pecho. Pasa todo el día en la oficina con el mismo reducido grupo de gente y regresa a casa cada tarde a la misma hora. “Esto es perfecto”, dice de su vida una tarde en la cena.
La compañía que solía estar más cercanamente identificada con este modo de vida era IBM. Por muchos años sus managers usaban sólo trajes azul oscuro, camisas blancas y corbatas oscuras, símbolos de su compromiso de toda la vida a la empresa. Sirve como medida del cambio que ha tenido lugar desde los días de Whyte que hoy día el 50% de los empleados de IBM han trabajado por la compañía por menos de cinco años; el 40% de sus 320.000 empleados son “móviles”, lo que significa que no se reportan diariamente a un local IBM; y sobre un 30% son mujeres. Una organización que una vez estuvo dominada por empleados de toda una vida vendiendo productos computacionales ha sido transformada en un conglomerado de proveedores de servicios transitorios. El hombre de la organización ha sido reemplazado por un grupo de managers mucho más dados a la escalada emprendedora que al ascenso a través de la organización.
Esta transformación ha sido posibilitada por una serie de modificaciones en el ambiente en el cual los negocios operan, particularmente en tecnología de las comunicaciones, en la globalización de la producción y las ventas, y en el cambio de larga escala de la entrega de responsabilidad a terceros de lo que alguna vez fueron consideradas las funciones centrales de una compañía –vía externalización, joint-ventures y otras formas de alianzas que involucraron un relajamiento de control sobre elementos vitales.
Whyte, que murió en 1999, habría disfrutado presenciar la metamorfosis del hombre de la organización en una “persona en red”, una especie que puede ahora ser observada en salas de aeropuertos, en trenes rápidos interprovinciales y en estaciones de servicio de autopistas. La persona en red está siempre en movimiento, manipulando un laptop, un celular y un dispositivo de e-mail, en contacto electrónico con gente que normalmente no se topa en un pasillo de una oficina. De hecho, puede que ese pasillo no exista. En estos días, muchos empleados aparte de los de IBM ya no tienen una base física en un edificio provisto por su empleador.
El hombre de la organización se topaba gente en los pasillos, pero tomaba precauciones acerca de estar en red. En su mundo, el conocimiento era poder, y él necesitaba ser cuidadoso respecto de compartir el que almacenaba personalmente. Encontraba comodidad en la jerarquía, la cual suprimía la necesidad de ser automotivado y tomar riesgos. Vivía en un mundo altamente estructurado donde las líneas de autoridad estaban claramente dibujadas en diagramas, las decisiones se tomaban en las alturas y el conocimiento se encontraba en los manuales.
La persona en red, en contraste, toma decisiones todo el tiempo, guiado por la base de conocimiento a la que tiene acceso, la cultura de empresa que ha adoptado, y los colegas con los cuales está en constante comunicación. Interactúa con un número mucho mayor de gente que lo hacía su padre. Un famoso estudio de 1967 de Stanley Milgram (que más tarde fue la base de una película) sugiere que había a lo más “seis grados de separación” entre cualquier par de personas en Norteamérica, lo que significaba que la cadena de conocidos entre ellos nunca tenía más de seis eslabones. De acuerdo a trabajos más recientes según los mismos lineamientos, ese número ahora ha caído a 4,6, a pesar del crecimiento en la población de EE.UU. desde el estudio de Milgram. La posibilidad de mantener contacto con un rango mucho más amplio de gente a través de tecnologías como el correo electrónico ha acercado a todo el mundo.
Y aún a pesar de los dramáticos cambios en la forma que la gente trabaja, las organizaciones en las cuales llevan a cabo ese trabajo han cambiado mucho menos de lo que podría esperarse. En un artículo en el McKinsey Quarterly el año pasado, Lowell Bryan y Claudia Joyce, dos de los consultores de la firma, argumentaban que “las grandes empresas de hoy hacen muy poco por aumentar la productividad de sus profesionales. De hecho, sus estructuras organizacionales verticales, reacondicionadas con parches matriciales o específicamente diseñados, casi siempre hacen el trabajo profesional más complejo e ineficiente.” En otras palabras, las organizaciones del siglo 21 no son aptas para los trabajadores del siglo 21.
Mercer Delta, una consultora que se especializa en “arquitectura organizacional”, observó recientemente que “los modelos y estructuras que dieron forma a nuestras organizaciones líderes desde el fin de la segunda guerra mundial hasta el fin de la guerra fría son claramente obsoletas en esta nueva era de e-business, innovación incesante y competencia global.” El diseño de las complejas empresas de hoy, dice Mercer Delta, requiere una forma de pensar las organizaciones completamente nueva.
La estructura clásica en la cual el hombre de la organización se sentía cómodo consistía en una serie de unidades de negocio que operaban en forma similar pero por separado. Eran controladas por una oficina central que determinaba la estrategia y controlaba su implementación. Era un sistema de mando y control en el cual todo el mundo conocía su lugar, visible en los diagramas organizacionales que indicaban la jerarquía de la empresa.
Una cantidad sorprendente de compañías hoy en día tiene aún prácticamente la misma estructura de mando y control que tenían 50 años atrás. De acuerdo al Boston Consulting Group, lo que denomina “el centro de empresa imperialista” es aún el tipo de oficina central más común. Y las compañías que efectivamente descentralizan la toma de decisiones y contabilidad a menudo vuelven a centralizarla cuando se encuentran en problemas.
Veinte años atrás, Motorola, uno de los inventores del teléfono celular, era un negocio firmemente centralizado. Tres hombres en su oficina central en Schaumburg, Illinois (incluyendo a Bob Galvin, el hijo del fundador), estaban en control de casi todo lo que ocurría. Según la compañía crecía, decidieron descentralizarse. Pero para mediados de los 90 el negocio de telefonía celular de la compañía estaba creciendo tan rápido que la descentralización hacía que fuera imposible de controlar. “Mientras los números están mejorando, una organización puede estar desmoronándose”, dice Pat Canavan, Gerente de Operaciones de Motorota. En 1998 la compañía despidió a 25.000 personas y reinstaló el control en la oficina central de Schaumburg.
El problema con los silos
La principal falla de la estructura clásica era que impedía la transmisión de conocimiento y limitaba las economías de escala que podían haberse aprovechado. Las ideas y el mando se movían hacia arriba y abajo de las oficinas centrales a las unidades, llevando a la creación de “silos” verticales con muy poca comunicación entre ellos. Las instituciones de servicios financieros eran conocidas por no saber si los clientes que contrataban un servicio eran ya clientes de otros servicios provistos por la misma institución.
Según las firmas se hicieron más globales, agregaron lo que McKinsey llamaba un “ajuste matricial” a la estructura. Más comúnmente asociado con Philips, gigante holandés de la electricidad y electrónica, ésta intentaba captar más información de los diferentes mercados nacionales en los cuales una compañía estaba operando por medio de la superposición de silos geográficos transversales a las unidades de negocios tradicionales.
Ese tipo de organizaciones no ha captado la admiración universal. En 1990, en un artículo publicado por el Harvard Business Review, Sumantra Ghoshal y Christopher Bartlett, dos académicos, reportaron que las estructuras matriciales “llevaban al conflicto y la confusión; la proliferación de canales creaba atochamientos a medida que una proliferación de comités y reportes entrampaban la organización; y las responsabilidades traslapadas producían conflictos territoriales y dificultad de identificar a los responsables.” Nigel Nicholson, un profesor de comportamiento organizacional en el London Business School, llamó a la estructura matricial “una de las formas organizacionales más difíciles y menos exitosas”.
Los Sres. Ghoshal y Bartlett escribían en tiempo pasado, sugiriendo que las compañías habían escapado de la camisa de fuerza matricial. Pero 15 años después de la publicación del artículo, muchas están aún tratando de liberarse.
Gerard Fairtlough, un ex gerente general de Shell y fundador de Celltech, una compañía de biotecnología británica, también sugiere que las empresas están aún siendo detenidas por su adicción a las jerarquías. En un libro reciente, “Las tres formas de hacer las cosas”, apunta a alternativas a la estructura jerárquica que muchas empresas ven como su única opción.
“No se puede tener a un montón de hippies operando una planta llena de hidrocarbonos explosivos”, dice. “¿Pero preferiría tener la planta operada por profesionales entrenados, para los cuales el orgullo en el trabajo seguro es parte de su identidad, o por gente que sólo trabaja en forma segura porque tienen miedo de su jefe? La identificación de la disciplina con jerarquía es un error peligroso.” La alternativa preferida por el Sr. Fairtlough es algo que llama “Autonomía responsable”, una forma de organización en la cual grupos de trabajadores deciden ellos mismos qué hacer, pero son responsables del producto.
Claramente hay una necesidad de nuevos tipos de organización que sean más apropiados a los métodos modernos de trabajo. Pero hay muchas razones por qué las compañías no están apuradas por adoptarlos.
http://www.economist.com/surveys/displaystory.cfm?story_id=5380483

Friday, January 20, 2006

La pregunta anual del World Question Center del sitio edge.org para el 2006 es “¿Cuál es su idea peligrosa?” Dentro de las notables repuestas de los notables consultados, un señor Keith Devlin, matemático, profesor de Stanford, me apoya en unas líneas que tiré hace algún tiempo sobre el sentido de la vida. Y como siempre es bueno encontrar gente con credenciales que apoye las teorías que uno intuye, a continuación se traduce su ponencia. Claro que -como todo el mundo- de alguna manera hago trampa porque si soy visitante habitual de este sitio es porque concuerdo en líneas generales con la mayoría de los postulados de la gente que escribe allí, de alguna manera entro a buscar apoyo para mis formas de pensar, casi se podría decir que voy al sitio a disfrutar del sonido de mi propia voz. La idea peligrosa del susodicho lleva por título “Estamos completamente solos”. Y lo que yo escribí alguna vez en este espacio, él lo dice de otra forma y seguro que lo dice mejor.

“Las criaturas vivientes capaces de reflexionar acerca de su propia existencia son algo único, un accidente absurdo, que existe por un breve momento en la historia del universo. Es posible que haya vida en algún otro lugar del universo, pero no tiene consciencia de su propia existencia. No hay un Dios; no hay un Diseñador Inteligente; nuestras vidas no tienen propósito.
Personalmente, nunca he encontrado esta posibilidad particularmente problemática, pero mi experiencia ha sido que la mayoría de la gente hace esfuerzos considerables para convencerse de que no es así.
Creo que mucha gente encuentra la sugerencia peligrosa porque la ven como incentivo para una vida desprovista de sentido o valores morales. La ven como una sugerencia llena de desesperanza, una idea que hace que nuestras vidas parezcan un sinsentido. Yo creo que es todo lo contrario. Como el producto de esa único, absurdo accidente, encontrarnos capaces de reflexionar y disfrutar de nuestra existencia consciente, la propia improbabilidad y rareza de nuestra situación de seguro nos hace apreciar altamente lo que tenemos.
La vida no es sólo importante para nosotros; es literalmente todo lo que tenemos. Eso la hace, en términos humanos, la cosa más preciosa. Eso no sólo le da a la vida significado para nosotros, algo que debe ser respetado y reverenciado, sino que automáticamente impone un fuerte código ético.
El hecho de que nuestra existencia no tiene una finalidad fuera de esa existencia es completamente irrelevante para la forma en que vivimos nuestras vidas, dado que estamos dentro de nuestra existencia. El hecho de que nuestra existencia no tiene objeto para el universo –lo que sea que eso signifique- de ninguna manera significa que no tiene objeto para nosotros. Debemos preguntar y responder preguntas acerca de nosotros dentro del marco de nuestra existencia como lo que somos.”

http://www.edge.org/q2006/q06_4.html

Thursday, January 19, 2006

Los juegos en línea y la economía del mundo real
El juego EverQuest tiene muchos elementos internos al juego que son difíciles de producir y/o encontrar, y la mayoría pueden ser transados entre los jugadores por medio de la moneda del juego (piezas de platino). Dado que estos artículos son también vendidos en eBay, es posible de hecho calcular una tasa de cambio real entre las piezas de platino y los dólares de la vida real. Esto llevó a que algunos economistas, como Edward Castronova, estudiaran la economía de EverQuest y otros juegos de rol online. Los investigadores descubrieron, para su sorpresa, que el dinero de EQ era en realidad más valorado que el Yen (aunque esto ya no ocurre; actualmente 2900 piezas de platino equivalen a un dólar, que vale unos 113 Yens), y su producto per cápita es más alto que el de China e India.
Esto llevó a que algunos jugadores a comenzaran a jugar profesionalmente, ya que luego de algunas horas de juego podían lograr ingresos vendiendo artículos internos del juego. Black Snow Interactive fue fundada como una compañía que creaba personajes y los dotaba de poderes para luego venderlos. Luego de algún tiempo, la firma se movió a México, dado que los sueldos de jugadores mexicanos son mucho menores. Otras firmas, como el Gaming Open Market, se especializaron en intercambiar dinero entre distintos juegos. Un jugador podía cambiar una casa en The Sims Online por piezas de platino de EverQuest, dependiendo solamente de las leyes de mercado de la oferta y la demanda.
Sony –que distribuye el juego- oficialmente desalentó el pago de dinero real por bienes online hasta Julio de 2005, cuando lanzó al mercado Station Exchange. El programa facilita la compra de artículos internos de juegos por dinero real por parte de otros jugadores por un cobro nominal. En este momento este sistema sólo se aplica a selectos servidores de EverQuest II; ninguno de los servidores de EverQuest o EverQuest II previos a Station Exchange ha sido afectado.
Mientras la postura oficial de Sony en el tema es aún contraria a las transacciones en el mercado real, cualquier reforzamiento efectivo en este sentido desapareció años atrás. Es ahora común encontrar una cuenta en manos de su segundo o tercer propietario, especialmente en las etapas más avanzadas del juego.
Debido a la dificultad de aprender el rol que una clase específica juega en un grupo, y de aprender la mejor forma de cumplir este rol, los individuos que adquieren personajes de alto nivel sin experiencia previa en el juego con un personaje similar son considerados inferiores a sus pares que han desarrollado sus personajes normalmente. A un menor nivel esto también se aplica a individuos que compran equipamiento mucho más poderoso que el que debieran razonablemente tener, y pagan por ayuda de personajes de alto nivel para elevar un carácter recientemente creado a niveles superiores en forma rápida sin mayores riesgos. Referirse a un personaje en EverQuest como un personaje de eBay o a un individuo como ‘eBayer’ son comentarios insultantes usados para sugerir tanto que un individuo no desarrolló su propio personaje como que no ha aprendido a utilizarlo correctamente.
Fuente: Wikipedia.
http://en.wikipedia.org/wiki/EverQuest

Wednesday, January 18, 2006

Total que al final fui a conocer Collao. Igual simpático, el partido no fue gran cosa pero qué más se podía esperar, era un amistoso y no jugaba la Católica. Aprovecho de hacer un pequeño listado de los estadios que he visitado, modesto homenaje a Nick Hornby.

Germán Becker, de Temuco.
Monumental David Arellano, de Santiago. (No estoy seguro cuál de estos dos fue el primero que conocí).
Nacional, de Santiago de Chile.
Santa Laura, Santiago.
San Carlos de Apoquindo.
Parque Municipal de Valdivia.
La Cisterna.
Soinca Bata de Melipilla.
Playa Ancha, de Valparaíso.
Collao, de Concepción.
Cancha de San Vicente de Tagua Tagua. (¿Estadio?)
Monumental de Núñez, Buenos Aires.
Azteca, de México.
Malvinas Argentinas, de Mendoza (No estoy seguro si vale, no he visto ningún partido allí, sólo estuve escribiendo un rato mientras cortaban el pasto como parte de uno de mis paseos por el magnífico Parque General San Martín).

En fin, salió más corto de lo que pensaba, claramente tengo que trabajar el tema. Hay ausencias evidentes, como el Maracaná, la Bombonera, el Centenario, Sausalito y el Wembley de La Florida (varias veces he estado a punto de ir). Tarea para la casa. ¿Old Trafford, Nou Camp? Despacito por las piedras…

Tuesday, January 17, 2006

Cómo hacerse más inteligente, inspirando y espirando.
Los científicos encuentran que la meditación no sólo reduce el stress pero también cambia la morfología del cerebro.
Revista Time, nota de Lisa Takeuchi Cullen

A las 4:30, cuando la mayor parte de Wall Street está empezando a relajarse, Walter Zimmermann comienza su acto de alto riesgo en la cuerda floja practicado en vivo ante una audiencia que paga su entrada. Cerca de 200 inversionistas institucionales –incluyendo líneas aéreas y compañías petroleras- pagan hasta 3.000 USD al mes para seguir su reporte diario en internet de los volátiles mercados energéticos, una transmisión que puede mover cientos de millones de dólares. “No me pagan por equivocarme- eso te lo puedo decir”, afirma Zimmermann. Pero mientras abre docenas de pantallas y gráficos en tres computadores, es el retrato de la calma enfocada. Zimmermann, 54, vio a la mayoría de sus colegas en mercados a futuro de energía colapsar tiempo atrás. Atribuye la duradera agudeza de su cerebro no a una inyección intravenosa de café express sino a 40 minutos de meditación cada mañana y tarde. La práctica, afirma, le ayuda a mantener la claridad que necesita para análisis rápidos y penetrantes –incluso cuando se acerca el happy hour. “La meditación”, dice, “es mi arma secreta”.
Todos en la oficina saben que la meditación reduce el stress. Pero con la ayuda de tecnología de avanzada de imágenes del cerebro, los investigadores están comenzando a mostrar que la meditación afecta directamente el funcionamiento y estructura del cerebro, cambiándolo en formas que aparentemente aumentan el período de atención, agudizan el enfoque y mejoran la memoria.
Un estudio reciente encontró evidencia de que la práctica diaria de la meditación engrosaba las partes de la corteza cerebral responsables por la toma de decisiones, atención y memoria. Sara Lazar, una investigadora en el Hospital General de Massachussets, presentó resultados preliminares en Noviembre pasado que mostraron que la materia gris de 20 hombres y mujeres que meditaban por sólo 40 minutos diarios era más gruesa que la de gente que no lo hacía. A diferencia de estudios previos conducidos en monjes Budistas, los sujetos eran trabajadores del área de Boston que practicaban un estilo occidental de meditación llamada “Mindfulness” o meditación de contenidos. “Mostramos por primera vez que no es necesario hacerlo todo el día para resultados similares”, dice Lazar. Más aún, sus investigaciones sugieren que la meditación puede retardar el adelgazamiento natural de esa sección de la corteza que ocurre con la edad.
Las formas de meditación que Lazar y otros científicos están estudiando se enfocan en una imagen o sonido o la propia respiración. Aunque engañosamente simple, la práctica parece ejercitar las partes del cerebro que ayudan a enfocar la atención. “La atención es la clave del aprendizaje, y la meditación ayuda a regularla voluntariamente”, dice Richard Davidson, director del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin. Desde 1992, ha colaborado con el Dalai Lama en el estudio de los cerebros de monjes Tibetanos, a los que llama “los atletas olímpicos de la meditación”. Usando cascos con sensores eléctricos ubicados en las cabezas de los monjes, Davidson ha captado ondas gamma inusualmente poderosas que están mejor sincronizadas en los Tibetanos que en los aprendices de meditación. Los estudios han conectado esta sincronización de las ondas gamma a la conciencia acrecentada.
Mucha gente que medita afirma que la práctica les restaura la energía, permitiéndoles ejecutar mejor tareas que requieren atención y concentración. De ser así, ¿no sería una siesta al mediodía igual de buena? No, dice Bruce O’Hara, profesor asociado de biología en la Universidad de Kentucky. En un estudio que será publicado este año, tuvo a estudiantes universitarios ya fuera meditando, durmiendo o viendo TV. Luego los evaluó en lo que los sicólogos denominan vigilancia sicomotora, pidiéndoles que apretaran un botón cuando una luz se prendía en una pantalla.
Los que habían sido entrenados para meditar mostraron un rendimiento 10% superior –“un enorme salto, estadísticamente hablando”, dice O’Hara. Los que durmieron lo hicieron significativamente peor. “Lo que significa”, teoriza O’Hara, “es que la meditación puede restaurar las sinapsis, tanto como el sueño pero sin el letargo inicial”.
No es sorprendente que, dado estos resultados, un creciente número de compañías –incluyendo el Deutsche Bank, Google y Hughes Aircraft –ofrezcan clases de meditación a sus trabajadores. Jeffrey Abramson, Gerente General de Tower Corp, una firma de desarrollo de Washington, dice que un 75% de su personal asiste a clases gratuitas de meditación trascendental. Hacer más inteligentes a los empleados es sólo un beneficio; los estudios dicen que la meditación también mejora la productividad, en gran parte al prevenir enfermedades relacionadas con el stress y reduciendo el ausentismo.
Otro beneficio para los empleadores: la meditación parece ayudar a regular las emociones, lo que a su vez ayuda a la convivencia. “Uno de los más importantes dominios en que la meditación actúa es la inteligencia emocional –un conjunto de habilidades que tiene muchas más consecuencias en el éxito en la vida que la inteligencia cognitiva”, dice Davidson. Así que, para un propósito de Año Nuevo que puede pagar grandes dividendos en casa y la oficina, esta es una buena idea: sólo respire.
http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1147167,00.html

Monday, January 16, 2006

Habemus presidenta. Van a mandar las mujeres en Chile, la media novedad. Por lo menos no es una matrona mandona de esas que tanto se dan por estas latitudes a ambos lados de la cordillera. Pero no me vengan con que nunca antes una mujer había tomado decisiones clave para la historia de mi país, después de haber leído las memorias del general Prats no me queda ninguna duda que el golpe lo planeó la señora Lucía. Y claro, es consistente con la seguridad económica que genéticamente necesitan las mujeres, que en esos días contemplaban con desesperación cómo se desmoronaba el orden burgués. No podía ser, nunca pudo ser. Igual nunca fue asunto mío, para mi no es más que un antecedente histórico, un hecho de la causa. No hay pena, como dicen en Guate adonde algún día tendré que volver con más calma (y por qué no, ojalá algo más de tellebi). Ahora vamos a ver cómo se arma el gabinete con mitad femenina, lo que irá a ser eso… La Alvear en Interior, está claro, se ve entretenida la primaria con Lagos en cuatro años más. ¿Ministra de OP y transporte? Varias candidatas acuden a mi mente, todas ellas muy jóvenes pero igual estaría bueno que se reconociera la trayectoria de la Marisa, por ejemplo. ¿Ministerio de medio ambiente para la Gela? Pero sería raro que las ministras fueran como ellas, harían ver a la pobre presi más pachachita de lo que es. Los rádicos podrían postular a la Cecilia, de a poco se va armando el gabinete. Pero no todo ejercicio de imaginación es grato, mi mente es atacada por imágenes espantosas de Zurita cantando Happy Birthday Mrs. President. Esperemos que nunca ocurra.

Friday, January 13, 2006

Una amiga que volvía de una de sus recepciones del red set me decía que admiraba la capacidad de los comunistas para aglutinar a tantos intelectuales. Yo le replicaba lo que leí en alguna parte, parece que a Saramago aunque no estoy seguro: que en realidad al intelectual liberal –valga la redundancia- no le queda otra solución que el partido comunista, porque es lo más parecido a ser anarquista sin salirse, de hecho, del sistema, actitud extrema que no tendría sentido constructivo. Entonces la mayoría de los pensadores que termina en los partidos comunistas del mundo no son, en efecto, comunistas, sino gente que siente que no tiene cabida en otra parte.

Hobbes en su Leviatán argumenta que si se deja a todo el mundo hacer lo que le plazca, la naturaleza humana inevitablemente llevará a situaciones de abuso: las interacciones entre los individuos llevan a sólo dos soluciones políticas posibles: la tiranía y la anarquía. Los agentes racionales escogen entonces la tiranía como el mal menor. Pero el amante de la libertad no puede aceptar esta solución, y dado que la anarquía no es una solución aceptable no queda más que ubicarse al extremo del espectro válido para, desde ahí, luchar la lucha de todos los días. ¿Seré yo, padre?

Thursday, January 12, 2006

Los chicos del área de computación tratan de convencerme de votar por Piñera. Les explico que a mi Piñera me llegó tarde: que un par de elecciones atrás, cuando me creía un liberal de centro derecha, habría votado feliz por él, tal vez hasta habría salido a hacer puerta a puerta. Pero en algún momento llegué a convencerme que la derecha liberal –al menos en Chile- es una utopía, que siempre va a ser fácil presa de los sectores más conservadores que terminarán por hacer valer su peso y utilizarla para sus fines. Y claro, lamentablemente Piñera no puede gobernar solo, yo prefiero estar solo que mal acompañado y no se me ocurre peor compañía que la derecha más conservadora. Ellos me replican que Piñera he demostrado su autonomía, a diferencia de la Bachelet. En efecto, no me queda más que reconocer que últimamente la Michelle parece poco más que un títere de su comando. Discutimos un rato más, pero –como de costumbre- no atino a articular en el momento el argumento que resulta más sólido para mi, quizás porque estimo que ellos por su juventud no lo entenderían: que hay demasiadas cosas que cambiar en este país, demasiadas mentiras, demasiados dobles estándares que hacen necesario un gobierno progresista que se la juegue por la tolerancia y la verdad que tanta falta hacen por estas tierras, que por definición las fuerzas conservadoras siempre están tratando de mantener el statu quo, reaccionando y buscando la forma más presentable de hacer frente a los avances sociales sin que se note mucho y esa nunca será mi opción. La Nación de Buenos Aires por estos días publica una entrevista a Arturo Fontaine Talavera, del CEP, a quien nadie podría acusar de ser un extremista de izquierda ni menos un anarquista, donde expresa -entre otras cosas y de muchas formas- que la sociedad chilena es aún muy conservadora. Por eso mi voto no puede ser otro. ¿Tiene posibilidades reales Piñera? Claro que las tiene, sobre todo por esta idea burguesa que tanto ha prendido en esta sociedad de que tener más es ser más, entonces para muchos que ni lo conocen, su sola fortuna constituye una credencial insuperable.

La entrevista a Fontaine Talavera:
http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/cultura/nota.asp?nota_id=771414

Wednesday, January 11, 2006

Pasé entre ellos como un extranjero pero ninguno lo advirtió. Viví entre ellos como un espía, y nadie, ni siquiera yo, sospechó que lo fuese. Todos me tenían por un pariente: ninguno sabía que me habían cambiado al nacer. Así, fui igual a los demás sin tener con ellos ninguna semejanza, hermano de todos sin ser de la familia.
Venía yo de tierras prodigiosas, de paisajes mejores que la vida, pero nunca hablé de esas tierras, a no ser conmigo mismo; y de los paisajes, que yo veía si soñaba, nunca les dí noticia alguna. Mis pasos no diferían de los de ellos sobre los pisos de madera y el pavimento, pero mi corazón estaba lejos, aunque palpitase cerca, señor falso de un cuerpo desterrado y extraño.
Nadie me reconoció bajo la máscara de la igualdad, ni advirtió nunca nadie que era una máscara lo que tenía, porque nadie sabía que en este mundo hay enmascarados. Nadie supuso que a mi lado hubiese siempre otro, otro que, a fin de cuentas, era yo. Me consideraron siempre idéntico a mí.
Me dieron abrigo sus hogares, sus manos estrecharon la mía, me vieron pasar por la calle como si yo allí estuviese; pero quien soy yo no estuvo nunca en aquellas habitaciones, quien vive en mí no tiene manos que los demás puedan estrechar, ese que en mí yo conozco no tiene calles por donde pasar, a no ser que sean todas las calles, ni es posible que en ellas se le vea, a no ser que él mismo sea todos los demás.
Todos vivimos lejanos y anónimos; disfrazados, sufrimos desconocidos. A algunos, sin embargo, esta distancia entre uno y sí mismo jamás se les revela; para otros, ella es de vez en cuando iluminada, ya sea por el horror o la pena, por un relámpago sin límites; y hay otros para quienes ésa es la dolorosa constante y cotidianidad de la vida.
Saber bien quiénes somos no es algo que podamos lograr nosotros, ya que, cuando pensamos o sentimos, es siempre una traducción; ya que lo que queremos o aquello que no quisimos, nadie por ventura lo quiso –saber todo esto a cada minuto, sentir todo esto en cada sentimiento, ¿no significará ser extranjero en la propia alma, un exiliado de las propias sensaciones?
Pero la máscara que estuve contemplando fijamente, que hablaba en la esquina con un hombre sin máscara en esa noche de fin de carnaval, extendió, por último, la mano y se despidió riendo. El hombre natural siguió a la izquierda, por la calle lateral en cuya esquina estaba. La máscara –disfraz sin gracia- siguió adelante, alejándose entre sombras y luces irregulares, en una despedida definitiva y ajena en la que yo estaba pensando. Sólo entonces me di cuenta de que había en la calle algo más que los faroles prendidos e inquietando allí donde no estaban, un lugar impreciso, oculto, mudo, lleno de nada como la vida...

(Pessoa, Libro del Desasosiego, frag. 433)

Tuesday, January 10, 2006

“Se le ocurrió que lo que hasta aquí había considerado como una imposibilidad absoluta –es decir, que había vivido de una manera distinta de cómo habría debido hacerlo-, podría ser la verdad. Que los esfuerzos que había intentado para luchar contra lo que las personas colocadas en los lugares más encumbrados consideraban como bueno, esfuerzos apenas perceptibles y que él sofocaba inmediatamente, eran tal vez verdaderos, en tanto que todo lo demás tal vez no fuese más que una gran mentira... Su carrera, su existencia bien regulada, su familia y sus intereses mundanos: todo eso no era, tal vez, más que una falsedad. Trató de defender todas aquellas cosas ante sus propios ojos; pero de pronto comprendió la fragilidad de lo que quería defender. Ni siquiera había allí nada que defender.” (Tolstoi, La muerte de Iván Ilich)

Monday, January 09, 2006

No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. El día de hoy he manifestado a mi superior directo mi decisión de no continuar aquí. En realidad es más bien una precisión, puesto que a fines de diciembre finalizaba mi contrato y ahí él me dijo que la intención de ellos era que me quedara “al menos hasta enero”. Ahora sencillamente le hice presente que nos olvidáramos del “al menos” y lo dejáramos sólo en “hasta enero”. Confío que no sea problema, en rigor debiera ser hasta bueno para ellos, que hay que reducir la planta en estos días. De cualquier manera ya empecé a mandar curricula, que pase lo que pase mi decisión está tomada. Es bien sencillo, aquí se terminó una etapa, y me parece que yo por mi parte hice lo propio. La nueva etapa no se ajusta a mi perfil, agradecí la oportunidad de haber sido parte de esto pero para mi era principalmente una forma de reinsertarme en el mundo de la ingeniería de transporte y espero que así haya sido. Y en términos de tiempos es el momento correcto, así en febrero recuerdo a la gente que estoy buscando trabajo y en marzo idealmente algún empleador de buen corazón y conocedor de mis habilidades me contrata, o recurro a un plan B. Se me contestó que el jueves se iba a aclarar esas cosas, probablemente alguna reunión de Directorio y espero que la respuesta sea afirmativa, me molestaría tener que irme una vez más contra la voluntad de mis empleadores. Pero ya no estoy aquí, en rigor ya me había ido hace un par de semanas y seguía viniendo un simulacro mío. Yo ya no más. Veremos en qué reencarnamos la próxima vez.

Thursday, January 05, 2006

“Déjame que te dé un consejo: la clave para una gran vida está en inventarse primero a uno mismo y recién después a los demás. Ser director y actor protagónico y guionista de tu propia película. La mayoría de las personas lo hacen al revés. Piensan que primero tiene que comprender el mundo. Y se les va el tiempo en eso. Y se mueren sin haber sido más que visitantes a un museo cuando podrían haber optado por ser obras de arte.”
(Rodrigo Fresán, Jardines de Kensington)

Wednesday, January 04, 2006

Volviendo a uno de mis tópicos recurrentes, lo de los modelos y la percepción de la realidad, aquí va un fragmento de un libro de Richard Dawkins (profesor de Oxford, colaborador habitual de http://www.edge.org) que cayó en mis manos, “El capellán del diablo” (el título viene de una cita de Darwin sobre la evolución). Nunca se hará suficiente hincapié en la importancia de la percepción de la realidad, sobre todo tomando en cuenta toda la gente que anda por ahí tratando de distorsionarla para sus fines. Esto trata de la funcionalidad de nuestros sentidos.

“(...) en realidad, casi todo el interior de un cristal es espacio vacío. Mi cabeza tiene 18 centímetros de diámetro. Para conservar la escala, mi vecino más cercano en el desfile cristalino debiera hallarse a más de un kilómetro de distancia. No sorprende, pues, que las diminutas partículas llamadas neutrinos (que son aún más pequeñas que un electrón) pasen a través de la tierra y aparezcan del otro lado como si allí no hubiese nada (en promedio, el lector es atravesado una vez por segundo por una de estas partículas).
Pero si las cosas sólidas son principalmente espacio vacío, ¿por qué no las vemos como espacio vacío?¿Por qué los diamantes se sienten duros y sólidos, en lugar de desmoronadizos y llenos de agujeros? La respuesta se halla en nuestra propia evolución. Nuestros órganos sensoriales, al igual que todo el resto de nuestros cuerpos, han sido moldeados a lo largo de incontables generaciones por la selección natural darwiniana. Uno podría pensar que nuestros órganos de los sentidos estarían moldeados para brindarnos una imagen ‘verdadera’ del mundo, tal como este es ‘realmente’. Es más seguro suponer que han sido moldeados para brindarnos una imagen útil del mundo, para ayudarnos a sobrevivir. En cierto sentido, lo que hacen los órganos de los sentidos es ayudar a nuestros cerebros a construir un modelo útil del mundo; y por este modelo vamos y venimos. Es una suerte de ‘realidad virtual’. Los neutrinos pueden pasar a través de las rocas, pero nosotros no. Si lo intentáramos nos lastimaríamos. Cuando construimos una simulación de una roca, por lo tanto, el cerebro la representa como un objeto sólido y duro. Es casi como si nuestros órganos de los sentidos nos estuvieran diciendo: ‘No puedes pasar a través de objetos de esta clase’. Eso es lo que ‘sólido’ significa. Esa es la causa de que los percibamos como objetos sólidos.
Del mismo modo, hallamos que muchas cosas en el universo, a medida que la ciencia las va descubriendo, son difíciles de comprender. La relatividad de Einstein, la incertidumbre cuántica, los agujeros negros, el big bang, el universo en expansión, el vasto y lento movimiento del tiempo geológico son todos asuntos difíciles de captar. No sorprende que la ciencia atemorice a algunas personas. Pero la ciencia puede explicar incluso por qué estas cosas son difíciles de entender y por qué el intento nos atemoriza. Somos jactanciosos simios, nuestros cerebros fueron diseñados únicamente para comprender los detalles mundanos de cómo sobrevivir en la sabana africana de la Edad de Piedra.”

Tuesday, January 03, 2006

Las maquinarias del odio y la mezquindad se están moviendo nuevamente, se siente en el ambiente. Right now forces are aligning against me, qué duda cabe. Burdas maniobras de distracción para tratar de adormecerme se conjugan con movimientos coordinados por mentes enfermas. He estado antes aquí, ya no me toma por sorpresa. Incluso es posible que yo lo provoque a propósito, es un hecho que mi comportamiento desafiante obliga a reacciones que necesariamente han de ser extremas -el vulgo no está preparado para los cuestionamientos difíciles- y de esta forma siempre termino sacando lo mejor de la gente buena y lo peor del resto. De alguna manera me facilita las cosas, si no forzara estas definiciones nunca sabría cuál es la gente que vale la pena y no me sería posible separarla de la porquería generalizada. Porque lo que reina es la hipocresía, como el otro día que por el año nuevo se repartieron abrazos y todos me desearon lo mejor, que se cumplieran mis deseos y todo eso. Yo había hecho varias horas de meditación el fin de semana y como media hora en la mañana así que no tuve problemas en sonreír y abrazar a todo el mundo y hacer como que les creía. Pero tengo esta maldición de la lucidez que me hace ver el fondo de sus corazones y bueno, así nadie puede. Si no fuera por el zen hace rato que habría tomado pasaje sin retorno a algún sitio lejano pero de alguna manera me las arreglo para seguir aquí, pagar las deudas y todo eso, cumplir con mis obligaciones como se dice. Me las arreglo para dar un sentido a mi existencia pese a que todo a mi alrededor va perdiendo los últimos restos de significado que le iban quedando para fundirse en el más absoluto de los absurdos, una mentira hace caer la siguiente en un perfecto arreglo de fichas de dominó. Y a pesar de todo camino entre ellos con una sonrisa, y lo haré hasta que llegue el momento de dar el corte final si es necesario. I’ve done my best to live the right way, I get up every morning, go to work each day, como dice el Jefe. He hecho mi mejor esfuerzo por vivir correctamente, me levanto cada mañana y voy a trabajar todos los días. Y seguiré en eso mientras sea posible, pero mi paciencia tiene un límite. En fin, ya veremos cómo van saliendo los naipes.

Monday, January 02, 2006

Libros leídos en el 2005.

La lista no es exhaustiva. Mi vida es un continuo, esto de los años que supuestamente empiezan y terminan es un accidente del que no tomo mayor noticia. Pero lo cierto es que creo que puedo identificar con un buen nivel de confianza los libros que leí este año recién pasado. Mucha poesía chilena, hay que decirlo, resabio todavía del año de Neruda pero mezclada con un poco de todo como corresponde. Poca filosofía, no lo había notado. Uno no se da cuenta pero esto de hacer listas sirve en ese sentido. En el balance hay que dejar consignado que también trabajé, porque hay que pagar las cuentas y parte de las deudas, escribí y lo más importante, viajé. E incluso en estos últimos tiempos, estando engrillado al escritorio, me las arreglé para no dejar de vivir. Ahí vamos con las lecturas, si se me pasa alguno mala suerte:

Shepard – El gran sueño del Paraíso.
Cheever – La geometría del amor.
Salinger – Nueve cuentos.
Pessoa – Libro del Desasosiego.
Joyce – Dublineses.
Schwob – Libro de Monelle.
Chejov – La Gaviota y otros cuentos.
Roth – La marcha Radetzky.
Kleist – Michael Kohlhaas.
Orwell – La granja animal.
Calvino – La jornada de un escrutador.
Baricco – Seda.
Gopegui – La escala de los mapas.
Bioy Casares – La invención de Morel.
Fresán – Historia argentina.
Manns – La tumba del zambullidor.
Gumucio – Los platos rotos.
Gibson – Neuromante.
Bierce – Diccionario del diablo.
Chesterton – El hombre que fue jueves y otros cuentos.
Mirandola – Discurso sobre la dignidad del hombre.
Lao Tsé – Tao te king.
Bodhidharma – Enseñanzas zen.
Nishijima – Encontrar el verdadero dragón.
Baudelaire – Las flores del mal.
Sabina – Ciento volando de catorce.
Darío – Azul.
Neruda – Navegaciones y regresos.
Neruda – Cantos ceremoniales/Plenos poderes.
Neruda – Libro de las preguntas/Jardín de invierno/Defectos escogidos/El mar y las campanas.
Teillier – Para ángeles y gorriones.
Teillier – El cielo cae con las hojas/El árbol de la memoria/Los trenes de la noche.
Teillier – Para un pueblo fantasma.
Teillier – En el mudo corazón del bosque.
Lihn – El paseo Ahumada.
Lihn – La pieza oscura.
De Rokha – Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile/Canto del macho anciano.
Hahn – Mal de amor.
Martínez – Poemas del otro.